7 nov 2011

Un regalo mas bien ineficiente

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El fin de semana pasado, tome mi fuerza de voluntad y partí a ver a mi hermanita, ya que ella deseaba mucho poder verme....para mi no es un sacrificio ir a verla, lo que encuentro sacrificado es: irme a meter a ese barrio donde esta viviendo, donde no se asegura que cuando salga pueda llegar al paradero de bus con todas mis pertenencias.. un lugar donde cada vez que sucede algo....terminan saqueando supermercados. Para mi sí es sacrificio ir a ese lugar.

Pero como iba diciendo: tome mi fuerza de voluntad y me levante con la idea de ir a verla, ya que ella es una de mis alegrías de la vida. para no llegar con las manos vacías prepare la noche anterior un DVD de Justin Bieber de su película Never Say Never, (sí a mi hermana como al 90% de los Niños-Jóvenes de este país le gusta Justin Bieber).

Me despierto temprano me ducho me visto y salgo de la casa....cuando ya estaba en el metro en camino me doy cuenta que el CD con la película no estaba entre mis pertenencias....luego recuerdo "lo deje sobre la mesa para que no se me quedara" (Muy mala idea esa), me bajo del metro camino a mi casa desde U de Chile, la alameda estaba cerrada por algún acto oficial que tenia el palacio de gobierno, llego a la casa tomo el DVD y parto nuevamente al metro. cuando estaba llegando a Plaza Italia me llama mi hermano preguntando "¿Dónde estas? le dije que en unos cuantos segundos me vería aparecer por las escaleras del subterráneo.

10 segundos

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Te tomas 10 segundos para respirar, pensar "¿que estoy haciendo mal?, o "¿que fue lo bueno que hice?"... son muy pocas las respuestas que entran en tu mente por lo mismo te sientes agobiado, aun así no dejas de esperar que las respuestas a las inquietudes mas grandes que tienes aparezcan de la nada. por que claro... la esperanza y la fe es lo ultimo que se pierde.. (o eso dicen).

No es necesario ir muy lejos para poder encontrar respuestas a tus inquietudes basta con transformar esos 10 segundos en minutos o quizás horas, es muy simple y todos pueden hacerlo, ya que nuestras grandes inquietudes parten en nosotros mismos y somos nosotros los encargados de darle fin a ellas.